Salir

El impacto del clima psicológico verde en la conducta ambiental de los empleados

header blog

Por Aurore Darmandieu, Pilar Rivera-Torres, Antoine Renucci y Concepción Garcés-Ayerbe. Los cuatro autores forman parte del grupo de investigación CREVALOR.

En 2015, las Naciones Unidas establecieron una agenda para 2030 en la que se definieron 17 objetivos de desarrollo sostenible para encarar los desafíos mundiales requiriendo acción urgente por parte de los gobiernos, de la sociedad civil, y de las empresas (Naciones Unidas, 2015). En esta investigación, exploramos cómo las empresas pueden ayudar a alcanzar estos objetivos promoviendo un comportamiento sostenible por parte de los empleados.

Cuando una empresa define unas políticas, procedimientos y prácticas ambientales, crea unas normas sociales dentro de la misma empresa que indican cómo actuar para el medio ambiente. Las percepciones formadas por los empleados sobre estas normas sociales representan el clima psicológico verde presente dentro de la empresa. Sin embargo, percibir que la empresa desea que uno actúe para el medio ambiente no significa que los empleados vayan a actuar efectivamente para el medio ambiente.

En este estudio, investigamos cómo el clima psicológico verde activa efectivamente la conducta ambiental de los empleados. Nos concentramos en el comportamiento de ciudadanía organizacional para el medio ambiente de los empleados, es decir, un comportamiento que va más allá de la descripción formal del puesto de trabajo, beneficia a la organización (Organ et al., 2006), y al medio ambiente (Daily et al., 2009).

Encontramos que el clima psicológico verde no es suficiente para activar una conducta ambiental. Por un lado, si la conducta ambiental beneficia a la organización y al medio ambiente, esta conducta se activa cuando los empleados perciben que su organización y su jefe los apoyan y los acompañan para realizar dicha conducta. Es también relevante en qué medida los empleados se identifican con la organización: si se identifican con la organización, contribuir a su funcionamiento y al medio ambiente permite cumplir con un objetivo organizacional y satisfacer necesidades personales. Por otro lado, si la conducta impacta más específicamente al medio ambiente, el apoyo de la empresa y del jefe es también relevante. Sin embargo, esta última conducta se activa no tanto cuando los empleados se identifican con la organización sino más bien con la naturaleza.

Globalmente, en este estudio mostramos que un mensaje ambiental organizacional no necesariamente se traduce en conducta ambiental por parte de los empleados. Las relaciones sociales que los empleados mantienen en el lugar de trabajo y sus identidades sociales determinan si y qué tipo de conducta van a realizar efectivamente. También mostramos que la esfera privada y la esfera profesional no están claramente separadas. Conviene investigar cómo podemos incentivar más conducta ambiental en el lugar de trabajo en base a la conducta ambiental desarrollada en la vida privada.

Este trabajo fue presentado en la IV Edición de los Brown Bag Seminars (BBS).